Gastronomía y cía

Comida típica de Barcelona

Si estas de visita en Barcelona, no puedes perderte lo que la ciudad puede ofrecerte gastronómicamente hablando. Si no sabes por donde empezar, aquí te recomendamos los mejores sitios para comer en la cuidad condal.

Y si no puedes desplazarte hasta Barcelona, lo que si puedes hacer es traer Barcelona a tu casa mediante sus deliciosos platos.

Comida típica de Barcelona

Un entrante muy popular en Barcelona son los calçots con salsa romesco.

Para prepararlos vamos a necesitar: un manojo de calçots (o dos si son pequeños), 3 pimientos choriceros, 2 rebanadas de pan, 12 avellanas, 1 cabeza de ajos pelados, 2 tomates, 2 guindillas, 1 vaso de aceite de oliva, 1/2 vaso de vinagre, sal y pimienta negra.

Para preparar los calçots se limpian retirándoles la capa exterior, y se cocinan tradicionalmente en una parrilla para que la parte de afuera se chamusque. También se pueden hacer en el horno, cocinándolos a 200 grados durante 20 minutos.

La salsa romesco la conseguimos asando en el horno a 180º durante 45 minutos, los 3 pimientos choriceros, 2 rebanadas de pan frito, 12 avellanas, la cabeza a de ajos pelados, los tomates, las guindillas, el aceite, el vinagre y un poco de sal y pimienta negra.

Una vez asado, lo trituramos con la batidora y lo servimos acompañado de los calçots.

Otra de las especialidades de la ciudad, son los calamares a la romana. Para hacerlos vamos a necesitar 2 calamares limpios, 3 huevos, 50 gr de harina, 7 gr de levadura Royal, aceite para freír y sal.

Una vez que tenemos los calamares limpios y sin piel, los lavamos y cortamos en anillas de unos 2 centímetros aproximadamente.

Preparamos una sartén con abundante aceite y lo ponemos a calentar. En un plato, batimos los huevos, le añadimos sal y la levadura. Incorporamos la harina y lo mezclamos todo bien, hasta que no tenga ningún grumo.

Secamos las anillas de calamar y las rebozamos en la mezcla anterior. Las freímos en aceite muy caliente hasta que estén doradas por los dos lados. Los sacamos a un plato con papel de cocina y los servimos con limón.

Y por último, que da el postre, y como no podía ser menos, tenemos una crema catalana.

Vamos a necesitar un litro de leche, 6 yemas de huevo, 200 gr de azúcar, 50 gr de maizena, 1 rama de canela y la piel de un limón.

En una cazuela, ponemos la leche con la piel del limón y la canela, y lo calentamos hasta que empiece a hervir. En otro recipiente, mezclamos las yemas de huevo con el azúcar y la maizena.

Añadimos la leche caliente mientras lo vamos removiendo, y lo vertemos de nuevo todo junto a la cazuela. Dejamos que espese, sin dejar que hierva, y cuando tenga una consistencia semilíquida lo retiramos del fuego y lo vertemos en recipientes individuales.

Una vez que se ha enfriado, añadimos una capa de azúcar por encima y lo quemamos con un soplete de cocina hasta que empiece a caramelizarse.